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lunes, 9 de diciembre de 2013

España: Cuchillas en la frontera



El gobierno español ha instalado unas concertinas en la valla de Melilla que separa Marruecos de España. Le llaman concertinas, pero es un eufemismo. El ministro del Interior, no lo ha mirado en el diccionario, pero insiste a los periodistas en los corrillos del Congreso que no hablen de cuchillas, si no de concertinas, que queda mucho mejor.

El eurodiputado de Izquierda Unida,  Willy Meyer, define las concertinas como "un alambre con cuchillas que fueron creadas por Israel para evitar que  los palestinos defendieran su territorio, pero lo que hacen es causar daños irreparables". Y denuncia que "es inadmisible que existan".

"Es una locura organizada"
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, sostiene que no tiene por qué buscar una alternativa al uso de concertinas y las define como un instrumento "disuasorio, pasivo y no agresivo"  muy distinto, dice el ministro, de otras ideas como la utilización de perros de presa o la colocación de campos de minas personales en las fronteras. Meyer responde, sin eufemismos: "Es una locura organizada. Hay que dar una alternativa global a los muros, electrificaciones y cuchillas".

Virginia Álvarez de Amnistía Internacional destaca que la medida ya se puso en práctica en 2005 y que "en su día ya tuvimos la oportunidad de ver cómo el Defensor del Pueblo aconsejaba la retirada de las concertinas. Se hizo porque no cumplían con su objetivo y sólo causaban heridas. El Fiscal General, el Ministro del Interior y el Gobierno sólo quieren ganar tiempo. No quieren poner los derechos de las personas primero. Quieren que los Estados controlen la inmigración, pero para esto no vale todo, no vale la violación de los derechos humanos."


Desde su perspectiva europea, Meyer alerta además de que "se está lanzado un mensaje en que se ve al inmigrante como un criminal" y se impulsa así  "el discurso de los partidos xenófobos y racistas" ideología que puede calar en los votos y que, en Suecia y Francia, ya se ha traducido en representación parlamentaria". Álvarez, portavoz de Interior de AI, subraya esta línea y plantea que estos discursos xenófobos en España y Europa que "juegan con los sentimientos de la gente, pero deben tener en cuenta que hay que tener cuidado con esto porque se pueden generar conductas racistas como las que han tenido lugar en Grecia o Bulgaria".

Los dos invitados en este Enfoque comparten una experiencia común, estuvieron en 2005 viendo de cerca las concertinas que después de instalarse fueron retiradas. Una persona murió en aquella alambrada. Hoy, en 2013.  Virginia Álvarez denuncia que el uso de medidas como las concertinas, además de dejar víctimas, "lo que hacen es abocar a los inmigrantes a tratar de llegar por caminos más peligrosos y a que se lucren las mafias de tráfico de personas". Álvarez defiende que "España y Europa están obligados a dejar entrar a esas personas que huyen de violaciones de los derechos humanos a acceder al continente".

Willy Meyer apuesta por un cambio en las políticas de inmigración europeas, por el desarrollo de los países de los que provienen los que intentan cruzar las fronteras y por  "proteger la inmigración, tanto la política como la de los que vienen a trabajar". Además apunta a la gestión adecuada de los fondos  para poder destinarlos a "la cooperación y evitar que Europa se convierta en una fortaleza".

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Debate sobre la utilización de Drones en ataques "selectivos" de Estados Unidos


Aunque no se informe de ello, prácticamente cada semana se producen ataques de drones. Entre 2.200 y 3.600 personas, incluidos cientos de civiles inocentes, pueden haber muerto desde 2004 al ser alcanzados por los disparos de aviones estadounidenses no tripulados. Expertos de Naciones Unidas han pedido a los estados que emplean aviones no tripulados en sus operaciones militares que respeten el derecho internacional a la hora de emplear estas herramientas, que no son "inherentemente ilegales" pero representan una clara amenaza para la seguridad de los civiles y su uso debe ir acompañado de transparencia informativa.

Vehículos aéreos no tripulados (drones) se están utilizando para realizar asesinatos en lugares como Afganistán, Pakistán, Somalia o Yemen, el último producido en Pakistán puede poner en peligro seriamente el proceso de paz que vive el país. Mediante estos ataques a distancia se eliminan objetivos supuestamente "selectivos", pero se causan numerosas bajas inocentes. Desde Amnistía Internacional se han denunciado estas acciones pilotadas con drones con datos exhaustivos, precisos y documentados. 

Henry Molano entrevista en plató a Eva Suárez, directora adjunta de Amnistía Internacional en España, destaca el secretismo que envuelve a las operaciones con drones "que levantan dudas sobre la legitimidad de los ataques. Están costando vidas en el norte de Pakistán e intranquilidad en la vida cotidiana de los civiles que viven allí". Se está actuando contra los derechos humanos. Hay una cuestión técnica de si son homicidios y si estamos dentro de un conflicto armado o no. Si es Derecho Internacional humanitario o crímenes de guerra. Lo que nos impide hacer informaciones más tajantes es ese secretismo. No hay detalles por parte de la Administración de EEUU, que no reconoce ni siquiera que hay ataques ni su justificación".

Precisamente, el analista internacional Yusuf Fernández, subraya que "hay un problema implícito en la utilización de los drones. Una operación clásica conlleva tropas y un unos individuos sobre el terreno que pueden reaccionar. Pero con el ataque de un drone es imposible. Su única función es localizar un objetivo y destruirlo. Esta pilotado a distancia incluso desde EEUU como si fuera un juguete. Así no se puede saber si hay civiles en peligro o no. No hay justificación para los ataques de los drones. Es un espacio fuera de la ley porque EEUU no puede decidir quién debe morir o no".

Suárez también denuncia que en muchos casos "las víctimas son civiles, a veces niños. También está el miedo. Sólo con oír los drones la gente ya tiene miedo. Están indefensos sin posibilidad de tener justicia ni reparaciones". En este punto, Fernández advierte que son realmente "ejecuciones extrasumariales" y que  "los objetivos de los ataque están en función de los intereses de seguridad del gobierno de Obama, con lo que Estados Unidos se convierte en juez y verdugo del mundo".